Este es el tiempo preciso que viene contando los pasos que diste el día en que tomaste esa decisión.
Quisiste jugar a ser mujer y de tonta no te diste cuenta de lo que estabas haciendo.
Llorar está prohibido, al menos en este lugar.
¿ No ves el silencio que te rasguña la espalda mientras atoras en tu garganta las palabras que nunca nadie va a escuchar ?
Fue tu decisión, este es tu camino y bajo tus pies la textura de la tierra cambia con cada segundo que intentas borrar.
¿ No ves tus pasos por delante ?
No, sólo miras tus pasos, los de atrás.
Gritas, te sentís ahogada, desesperada, no sabes que hacer.
Temes caer, muchas veces, temiste caer y cuando sucedió, te levantaste.
No corriste, volaste. Volaste sobre las palabras de los demás, las lanzadas para detenerte, tropezaste con nubes, sueños perdidos, silencios incómodos.
Subiste a las estrellas para pinchar tus dedos con luces intermitentes, para sanar tus dolores, para llenar el vacío que te acompañaba.
Ya basta .
Este es el tiempo, tiempo de arrepentirte, pero no de llorar.